miércoles, 6 de noviembre de 2013

Las pequeñas cosas de la vida...

Qué lindo día!, eran las seis de la mañana cuando sonó el despertador que anunciaba que "mi día" comenzaba...
El sol empezaba a calentar el ambiente y el aire fresco acariciaba mis mejilas...
Decidí desayunar en el patio de mi casa mirando el cielo celeste y escuchando el cantar de los pájaros...
Sí!, tengo esa gracia!: en donde vivo todavía escuchamos el cantar de los pájaros, vuelan las mariposas, y los colibríes para atrás, o aplauden  en el aire para cambiar la dirección de su vuelo.
Qué ganas de quedarse...pero que ganas de hacer cosas también!
Con todo listo salgo para trabajar, busco a mi compañera que me espera en la esquina de la plaza, y charlamos de lo lindo que es vivir en un lugar donde la naturaleza se puede apreciar, que nos rodea y nos envuelve...lástima que no pudimos dar una vueltita por el río...
La jornada laboral transcurre tranquila, los niños que piden mimos y nos miman, el astro rey que entra por la ventana mientras hacemos informes, y hace que desviemos la mirada para ver los árboles florecidos de la calle y un níspero en el patio de enfrente...
Seguramente antes de llevar a mis hijos al colegio recorreremos juntos la costanera y sentiremos el olor a arena mojada que tanto nos reconforta...
Y seguir trabajando, en pos de que el sufrimiento deje de serlo y ver una sonrisa de alegría, o giños de complicidad y esperanza.
A disfrutar de la vida y la naturaleza! Adelante!

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