Pasaron muchos años desde que lo dejé de ver: yo era una niña, él un joven
que partía a estudiar.
Atrás quedaron las tardes en la playa en las que me entretenían, y él
especialmente, que me dejaba saltar desde sus hombros para zambullirme.
Qué lindo recuerdo!!!!el cual me acompañó durante más de 20 años...nunca más lo
volví a ver...
Pero los años pasan y uno se da cuenta que nada es casualidad, las personas
no forman parte de nuestra vida (personalmente o en recuerdos) por nada,
siempre hay una razón, y lo que fue verdadero perdura...
Siempre me acordé de él...Cuando lo volví a ver, él ya no me
conocía, yo era una mujer a punto de recibirme, él un profesional avanzado...y
pensé: "yo te conocí tímido y bueno..." y ahí quedó...
Pasaron otros tantos años...como 10...y un día suena el teléfono: "con
la licenciada M..."- "soy yo"- "te
habla el doctor D, necesito hablar por el caso x que
atendes, cuando nos podemos encontrar?"- "dígame un horario y voy a
su estudio".
La charla fue muy profesional, yo en mi interior me moría de ganas de
decirle quien era, pero terminamos y ninguno dijo nada hasta llegar a la
puerta, "vos sos M, la que yo conocí cuando tenias 5
años?"- "sí D, soy yo"- "Hola M.Ed!"- "no soy M. Ed!, soy M.E!", un suspiro,
risas y lágrimas de emoción nos embargaron...
...ninguno de los dos nos habíamos olvidado del otro, habíamos estado
presentes en el recuerdo...y eso que fue pasado se hizo presente y será
futuro...porque cuando lo que se siente une a dos personas, no hay
tiempo, espacio, distancias ni represión que borren lo vivido, y te das cuenta,
que hay personas que nunca se van, con las que el tiempo es siempre presente...
...más allá de las distancias y diferencias...
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